fractales con intervención digital
46x41  " Navegando " Gilda Ledesma Blashett
Navegando- fractales digitalizados 46 x 41
agosto 26 2016
La INGRATITUD:

Yo era como la niebla.  Hasta mi sombra parecía ausente.
Invisible, etérea, transparente,
por aquella acera transitaba.
¿Por qué nadie me vio cuando pasaba
perlada de rocío y sueños, tan sola y aterrada?
Llevaba apretando los recuerdos
entre mis imaginadas alas
y arrastraba el dolor a cada paso en medio de la nada.

Yo se que percibieron mi perfume
y mis salobres lágrimas.
Alguno  me imaginó danzando en la niebla azulada.
Otros no tuvieron tiempo...
Otros no dijeron nada...

Yo desaparecí fingiendo
que ya no me importaba.
2016
(De mi próximo libro "Mis yoes inmediatos"
Plenilunio
óleo 90 x70
colección de Ricardo Ledesma y Flia.
año 1997

Festejo

Almorzando en Happening con Roberta
23.10.15
DELMIRO

Doña Petrona vivía con Solana, la menor de sus hijas al costado del algarrobo viejo.  Un rancho humilde pero cuidado.  Siempre provisto de chipaco y mate para el que llegara.  Indalecia y Fortunata se habían acollarado con los hermanos Pereyra.  El Pancho y el Anacleto, hijos de Adolfa, conocida comadrona del pueblo y sus aledaños.  Gente honesta y de trabajo.  Gozaban del aprecio de todos los vecinos y la Adolfa, además de partera, oficiaba de mano santa cada vez que algún enfermo la requería.  La Petrona era casi feliz.  Si no fuera por la muerte de su marido que la dejó viuda tan joven, ella hubiera sido plenamente feliz. ¡ Lo extrañaba tanto!  Tata Dios lo sabía.  Desde hacía algunos años, tenía la manía de sentarse todas las noches a mirar las estrellas.  Aunque hiciera frío.  Después de comer alguito para que no haga ruido la panza, en cuanto Solana se acostaba, ella aprovechaba la soledad para contemplar el cielo.  Le había puesto nombre a las estrellas y del lucero decía que era su Delmiro que desde allí la acompañaba.  ¿ Por qué será que hay noches que están todas brillantes y titilando como mandando mensajes y otras que no? Se preguntaba.  Algunas veces hay pocas, ¿se irán pá otro lado? ¿será lo que se dice almas errantes?  Por suerte mi Delmiro siempre está.  Claro, si no hay tormenta.  La lluvia es cuando las estrellas lloran.  Debe ser así... por eso cuando hay alegría brillan más. Mi hombre está feliz.  Mi delmiro siempre brilla.
El párroco, amigable y refranero, aprovechó la fiesta del patrono del pueblo para hablarles del matrimonio a todos aquellos que aún no habían cumplido con el sagrado sacramento.  La Adolfa se sintió tocada en su sensibilidad y allí mismo arregló con el padre Jorge el casamiento de sus hijos Pancho y Anacleto con las hijas de la Petrona.  Fortunata estaba preñada y próxima a parir, por lo que decidieron harían una sola ceremonia.  Cristianarían al recién nacido el mismo día del matrimonio.

La pequeña capilla adornada con flores silvestres e iluminada con infinidad de velas, estaba colmada de parroquianos y amigos empilchados con lo mejor que tenían. La fuerte lluvia no los amilanó. Los senderos anegados dificultaron el traslado de los novios y el bebé, pero llegaron a horario y el párroco rebosaba alegría.

Al terminar la ceremonia, ya el cielo se había abierto y la luna iluminaba el camino.  Petrona, vio de pronto al salir de la iglesia en un charco que dejó la lluvia, una luz titilante que relucía.  Era el lucero reflejado en el agua.
- Hijas... hijas... ¡ vino papá !- y parada frente al charco rompió en sollozos. Algunos dudaron de su cordura.  Otros se persignaron. Pero ella sabía que Delmiro, su Delmiro, estaba más cerca que nunca compartiendo su vida.

( de mi libro en preparación)

Soledad

Estoy esperando en la burbuja de mis sueños
que con los ojos amarillos del Otoño
me muestres la magia del silencio.
Momento (Conrado Nalé Roxlo)
" Mi alma aquella noche halló un antiguo cause.
Mi vieja lapicera dio una flor.
Y corté en la neblina gris del sauce
una naranja llena de lágrimas de amor."

A la memoria de Osvaldo en el día de su cumpleaños

Enigma 4 - (Filosofía Vegetal)

Se esparcieron las semillas
que desde el Universo
el Hacedor sembrara...
ávida la tierra la recibe
con su sedienta boca desvelada,
y , cada región o continente, la esparce,
la entierra o la descarta.
Solo crecen algunas, las mejores
y solo florecen unas cuantas.

(poema que acompaña mi obra digital)
22.01.2015
EL NAUFRAGO

Altos acantilados de negras rocas volcánicas bordeaban la isla que mirada desde allí, era totalmente árida. Como fantasmas enhiestos, las formaciones rocosas y la niebla del anochecer la hacían más tétrica todavía. El calor era sofocante.
Parado en aquella playa desolada, contempló conmovido la dureza del paisaje.  Con las pocas fuerzas que le quedaban, empujó el bote hasta un lugar donde las olas no lo arrastraran.  No podía perderlo, de él dependía si quería seguir en busca de la salvación.  Se dejó caer aplastando la arena con sus anchas y curtidas espaldas mientras observaba el cielo encapotado.
El nunca había creído en deidades, ni dioses, ni nada... era totalmente agnóstico, pero de improviso, musitando  una oración aprendida de niño se fue durmiendo.

Había navegado todos los mares desafiando a Poseidón cada vez que éste hundía su tridente levantando tempestades, pero ahora, el rey del mar lo hizo zozobrar convirtiéndolo en un náufrago indefenso y confuso.  
Lo despertó la lluvia cuando amanecía.  Con avidez  y regocijo, bebió largamente el agua fresca y reconfortante.  Se acordó que hacía mucho no se alimentaba.  Esperó guarecido en una saliente de piedra caliza  y cuando la tormenta pasó, decidió explorar la isla. Trepó con dificultad algunas rocas, luego otras y otras...solo veía la desolación de una superficie volcánica sin rastros de vegetación.  Se resbaló varias veces ,le dolía todo y estaba hambriento.  Se alegró que el sol aún no se asomara con su fuego inclemente que como látigo había azotado su cuerpo varios días.  Al apoyar su mano en una roca, descubrió varios huevos oscuros en un nido oscuro también.  Sin pensarlo los comió con ansiedad.  No sintió ningún sabor, pero supo que podría vivir un poco más. Buscaría otros nidos.  No había visto ningún pájaro aún.

Extrañas formaciones de piedra caliza, le hicieron pensar en un templo megalítico.
¿Dónde estaba?  ¿A dónde lo había empujado el mar? ¿Qué era aquello?  En Escandinavia había visto algo parecido que se remontaba a varios siglos aC. pero ahora estaba en otras latitudes... sus cansados pero bellos ojos verdes se llenaron de asombro y duda.  Caminó entre aquellas fantasmales formaciones y si hubiera sido gorila- pensó- se hubiera golpeado el pecho en señal de posesión.

Aquel viejo marino tenía aún la fortaleza espiritual que lo mantenía esperanzado y sacando fuerzas dio toda la vuelta a la isla encontrándose de nuevo frente a su pequeña embarcación rescatada del naufragio.
Miró la isla inhóspita y desierta, arrastró el bote hasta el agua y se perdió nuevamente en el mar.
Gilda Ledesma Blashett -  Bs.As. marzo 2014
Reservado todos los derechos

Canción con todos

Datos personales

Mi foto
Nació en Rosario donde cursa estudios universitarios en Letras. Radicada en la Capital Federal estudia con Raota fotografía y laboratorio; con Perla Cordini, escultura y cerámica; con B.Jesiot, R.Insaurralde,Marcos Borio, Miguel A. Bengochea,pintura. Realiza cursos de Arte con el crítico F.Fevré y figura en diversos Libros relacionados con las Artes Plásticas. Ha realizado 12 exposiciones individuales y obtenido premios y distinciones nacionales y extranjeras.En marzo 2012 aparecerá su nuevo libro " Transitando Recuerdos" ediciones Del Dragón.